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tips y notas de viaje - Grand Canyon National Park

Published: at 12:00 AM

Un amigo del trabajo estará visitando el Gran Cañón por primera vez y pidió algunas sugerencias. No soy un experto, pero he  emprendido el descenso en un par de ocasiones, así que compartí unos cuantos tips basados en mi experiencia.

El atardecer en el Grand Canyon National Park es una de las vistas más espectaculares que he presenciado. El amanecer también. Si están de visita por la costa oeste de los Estados Unidos, un pequeño desvío a Arizona no sería mala idea.

Side comment

Mi primer hike en el Grand Canyon fue el 2014, acompañado por J, una aventura que se convirtió en pesadilla gracias a nuestra total incompetencia. Más detalles al final de este post.

Tres notas básicas del Gran Cañón

Tips de cojudeces

Aquí algunos tips basados en mi experiencia.

Qué sucedió el 2014?

Eran finales de noviembre, alrededor de thanksgiving. Estaba solo en casa y tenía todo listo para sumergirme en la lectura de Never Let Me Go, que acaba de comprar en edición especial the The Folio Society. Sin distracciones y sin pavo al horno.

Y entonces sonó el teléfono. “Recógeme del aeropuerto en 13 horas. Voy saliendo de Sao Paulo”.

“Sao Paulo?” pregunté, pero la voz ya había colgado.

PTM.

Veinte horas después atravesábamos el desierto de Mojave rumbo a Las Vegas. Nos detuvimos a pasar la noche y caminar un rato por el Strip con un par de bebidas en las manos. Al día siguiente muy temprano proseguimos nuestro periplo haciendo una U gigantesca (sur-este-norte) hasta llegar al borde sur del Grand Canyon.

Llegamos justo para la puesta del sol. Allí aprendí el tip de fotografía que menciono arriba: la mayoría de turistas huye justo después del sunset, dejándonos la mejor luz para tomar fotos.

Y los chocolates?

Al día siguiente aprendí otra lección.

Los chocolates snickers son excelentes fuentes de energía cuando se consumen, no cuando son olvidados en el auto.

De experiencia impresionante y mágica pasamos a calvario agotador, estremecedor, y literalmente escalofriante porque olvidamos tres cositas:

  1. que el descenso es a propia voluntad y fácil, pero el ascenso es obligatorio
  2. que cuando cae la noche no se ve nada y hace frío, y
  3. que habíamos dejado los chocolates en el auto.

Esa mañana pasamos por una gasolinera y compramos dos barras gigantes de snickers. “Más que suficiente para el hike” dijimos.

Estacionamos cerca del south rim, mochila con provisiones a la espalda, y emprendimos el descenso por el Bright Angel Trail.

Ni bien comenzamos la caminata, J pidió que le pasara la mochila. “Está pesadita”, dijo. Daban la 1pm y el clima era perfecto. Día soleado, 22°C (72°F).

Descendimos y descendimos. Nos aguantábamos el hambre porque queríamos llegar al Colorado River, pero a los 8 kilómetros capitulamos e hicimos una parada en el Indian Garden Campground.

J se recostó en una roca, puso la mochila en el suelo y procedió a extraer los cholocates. Encontró dos lentes de fotos (Nikon 18-140mm y Nikon 28mm) y una copia de Never Let Me Go.

Pero no estaban los snickers. 😱

CTM #@%&*!!!

El lado amable de ese pequeño infierno que vivimos fue que el ascenso es tan empinado y demoledor que hay que ahorrar todo el oxígeno que se pueda. Así que los insultos proferidos por J no duraron más de doscientos metros del total de 8 kilómetros.

Cuando anocheció, aún estábamos a dos horas de la salida. La temperatura bajó a 4°C (40°F) y éramos iluminados solamente por un cuarto creciente de luna.

Íbamos solos, aunque en una sección nos topamos con un señor de más o menos 70 años, estaba casi tiritando de frío apoyado contra la pared del cañón, pero nos dijo “I’m okay, really, I’m okay.”

J fue el primero en acalambrarse, pero seguimos dándole, paso a paso como robots, no importa. Si nos deteníamos a descansar, creo que no llegábamos arriba.

Al tope del cañón nos cruzamos con dos park rangers que iban de bajada, y con una señora mayor que nos preguntó si habíamos visto a su esposo 😨